El té verde es rico en polifenoles y catequinas, potentes antioxidantes que ayudan a proteger la piel del daño causado por los radicales libres y a ralentizar los signos del envejecimiento. Su consumo regular puede mejorar la elasticidad de la piel. Beba de tres a cuatro tazas de té verde al día. Déjelo infusionar durante tres minutos para obtener el mejor sabor y efecto.
Té verde: polifenoles para la protección de la piel y la desaceleración del envejecimiento
